Tus cuentas están bajo llave. Y la llave la tienes tú.
Cómo protege Counted tus gastos, explicado en dos minutos y sin jerga.
Pruébalo: cambia la tarjeta a Nuestro servidor para ver exactamente lo que recibimos.
Sigue el viaje de un gasto- Cena en el restaurantePagado por ti · 12 oct. 42,00 €
- Compra del fin de semanaPagado por Léa · 11 oct. 86,40 €
- Alquiler del chaléPagado por Hugo · 10 oct. 640,00 €
- GasolinaPagado por Sami · 10 oct. 58,90 €
Lo que tú y tus amigos veis. Todo es legible, porque vuestros dispositivos tienen la llave.
- kQ9xVb2Lr7+fN0aWc1sYpE4hT8uJzM3o=recibido el 12/10 a las 20:41
- Z1mR8cTq0+Lw5PaK9vXbN2eHsJ7fU4dYg6==recibido el 11/10 a las 18:02
- u7HcN2pXq9Lz0vRb+4WkT1mE8sAfJ5yGd3Q=recibido el 10/10 a las 09:15
- F3aZpL8w0Qr+Tn6KcV1hYbM9xE2s=recibido el 10/10 a las 09:16
Lo que recibimos y guardamos. Sin la llave, es solo ruido. ¿El saldo? Se calcula en vuestros dispositivos, nunca en nuestros servidores.
El viaje de un gasto
Sigamos una cena de 42 €, de tu dispositivo al de Léa. Cuatro pasos, y en ningún momento podemos leerla.
Una llave nace en tu dispositivo
Cuando creas un grupo, tu dispositivo genera al azar una llave única, solo para ese grupo. Se fabrica en tu lado, nunca en el nuestro.
Para adivinarla probando todas las combinaciones, todos los ordenadores del mundo juntos no lo lograrían antes del fin del universo.
Guardada en tu dispositivo. Una llave distinta para cada grupo.
Todo se sella antes de salir
El nombre del gasto, el importe, la fecha, quién pagó y para quién: todo va en un sobre sellado con esa llave, directamente en tu dispositivo. Lo que sale a Internet ya es ilegible.
El sello también protege contra los retoques: si alguien cambia un solo carácter por el camino, el sobre se rechaza al abrirlo.
Sellado en tu dispositivo
Guardamos sobres que no podemos abrir
Nuestros servidores, en Europa, guardan estos sobres y los sincronizan entre los dispositivos del grupo. Sin la llave no significan nada: ni para nosotros, ni para un pirata que entrara en nuestros sistemas, ni para quien nos pidiera entregarlos.
«¿42 €? ¿Un restaurante? Ni idea.» Sabemos que ha llegado un sobre, y cuándo. No lo que contiene.
Compartir es dar una copia de la llave
El enlace de invitación contiene dos cosas: la dirección del grupo y la llave, colocada después del signo #. Los navegadores nunca envían esa parte a los servidores. Es una regla de la Web, no una promesa nuestra. La llave viaja en tu mensaje, sin pasar por nosotros.
Como una llave de verdad: este enlace abre el grupo. Envíalo solo a las personas implicadas.
counted.fr/projects/3f9a2c71#Sy3aK2bF9xQe…
Con una cuenta, tus llaves te siguen
Sin cuenta, la llave vive en tu dispositivo y en el enlace. Con una cuenta, Counted guarda una copia de cada llave en un llavero, cerrado con una llave derivada de tu contraseña.
Tu contraseña nunca sale de tu dispositivo. Ni siquiera al iniciar sesión la vemos, así que no podemos abrir ese llavero por ti.
Molida despacio, a propósito, para desanimar a quien quiera adivinarla
Abre
Fin de semana en Annecy Piso compartido Mis gastos
Lo que nunca veremos. Y lo que sí vemos.
Un servidor tiene que saber algunas cosas para hacer su trabajo. Aquí está la lista completa, sin letra pequeña.
Nunca
- El nombre de tus grupos y gastos
- Los importes y la moneda
- La fecha y la categoría de cada gasto
- El nombre de los participantes
- Quién pagó, y quién debe cuánto a quién
- Tu contraseña
Lo que vemos
- Tu correo, si creas una cuenta
- Que un grupo existe, cuántos participantes tiene y cuántos sobres contiene
- Cuándo se añade, modifica o elimina un sobre
- A qué grupos pertenece tu cuenta
- El tamaño de los sobres: una descripción larga pesa un poco más
- Tu dirección IP, en registros que se guardan 30 días como máximo
Una excepción, para ser completos: importar un grupo desde otra app pasa por nuestro servidor en claro mientras dura la importación, sin guardarse. Después, todo se cifra en tu dispositivo. El detalle, línea por línea, en la política de privacidad
Las preguntas que nos hacen
¿Y si hackean Counted?
El pirata se va con sobres sellados, y las llaves no están ahí. En las cuentas, el llavero está cerrado con tu contraseña: elige una robusta, es lo que lo protege.
¿Y si un juez os pide mis cuentas?
Solo podemos entregar lo que tenemos: sobres ilegibles y la breve lista de arriba.
¿Y si pierdo el teléfono?
Con una cuenta, inicia sesión en el nuevo: tus grupos vuelven. Sin cuenta, vuelve a abrir el enlace de invitación o pídeselo a alguien del grupo.
¿Y si olvido mi contraseña?
Nadie puede restablecerla, ni siquiera nosotros: es la que cierra tu llavero. Los grupos cuyo enlace de invitación guardaste se siguen abriendo con ese enlace. Guarda tu contraseña en un gestor de contraseñas.
¿Por qué debería creeros?
Precisamente: no tienes que creernos sin más. El código de la app es público, y puedes comprobar que la que funciona en tu dispositivo es esa. Comprobar el código
Para curiosos
Los nombres técnicos, si quieres profundizar
Los detalles técnicos (en inglés) → Comprueba el código que ejecutas → Código fuente → Política de privacidad →
Comparte tus gastos. No tus datos.
Gratis. Sin necesidad de cuenta. Nada que instalar.